Cirugía de Artrodesis de Cadera
a Prótesis de Cadera.
La artrodesis de cadera.
La cirugía de artrodesis de cadera a prótesis de cadera es la intervención mediante la cual se reconvierte una cadera fusionada o rígida en una articulación móvil gracias a la implantación de una prótesis total de cadera. Se trata de una cirugía reconstructiva de alta complejidad, indicada en pacientes que fueron sometidos años atrás a una artrodesis de cadera y que, con el paso del tiempo, desarrollan dolor lumbar, cojera, limitación funcional o artrosis de las articulaciones vecinas.
Durante décadas, la artrodesis de cadera fue una solución razonable para determinados pacientes jóvenes con infección, secuelas traumáticas o deformidades graves, en una época en la que las prótesis no ofrecían todavía la fiabilidad actual. Aquella cirugía conseguía eliminar el dolor de la articulación, pero a cambio dejaba la cadera sin movilidad. Hoy, gracias a la evolución de la cirugía protésica compleja, de los materiales y de la planificación reconstructiva, en determinados casos es posible devolver movimiento a esa cadera fusionada.
No obstante, esta operación no debe confundirse con una prótesis primaria convencional. La conversión de una artrodesis a prótesis es una cirugía más exigente desde el punto de vista técnico, anatómico y funcional. Requiere experiencia específica en reconstrucción compleja de cadera, criterio en la indicación y una planificación minuciosa.
El Doctor Villanueva tiene reconocida esta técnica por la American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS).
Su trabajo en conversión de artrodesis en prótesis total de cadera, mostrando los principios de esta difícil cirugía, con una larga serie de pacientes operados con éxito, forma parte del catálogo de formación continuada de la AAOS, para enseñanza de cirujanos de todo el mundo.
Publicaciones y conferencias, nacionales e internacionales, sobre esta cirugía especializada, en la que muy pocos cirujanos tienen experiencia, avalan nuestra práctica clínica y la condición de experto.
¿Qué significa convertir una artrodesis de cadera en una prótesis?
Convertir una artrodesis en una prótesis total de cadera significa liberar la fusión entre pelvis y fémur, reconstruir la anatomía de la articulación y colocar componentes protésicos que permitan recuperar movilidad, estabilidad y una biomecánica más cercana a la fisiológica.
En otras palabras, se pasa de una cadera anquilosada o rígida a una cadera móvil. Pero ese cambio no es un simple gesto técnico. En muchos casos implica:
🔹 resecar un bloque óseo fusionado,
🔹 localizar el acetábulo original,
🔹 reconstruir el centro de rotación,
🔹 corregir deformidades del fémur proximal,
🔹 retirar material de osteosíntesis antiguo,
🔹 compensar diferencias de longitud,
🔹 proteger estructuras neurovasculares,
🔹 y adaptar la técnica al estado de la musculatura glútea y de las articulaciones vecinas.
Por eso, esta cirugía debe entenderse como una reconstrucción compleja de cadera, más próxima a una cirugía de revisión que a una artroplastia primaria estándar.
¿Por qué se hacía una artrodesis de cadera?
La artrodesis de cadera fue una técnica muy utilizada hace décadas para tratar pacientes con dolor severo de cadera cuando las alternativas reconstructivas eran limitadas.
Sus indicaciones clásicas incluían:
🔸 infección o artritis séptica de cadera,
🔸 tuberculosis articular,
🔸 artrosis postraumática con deformidad severa,
🔸 pseudoartrosis o fracturas del cuello femoral mal consolidadas,
🔸 luxación congénita de cadera,
🔸 y determinadas secuelas de displasia alta de cadera.
La primera indicación de esta operación se realizó para paliar las secuelas de una Displasia Alta (Crowe IV) de Cadera (malformación de la cadera).
En ese contexto histórico, hace 30, 40, 50 años, era muy frecuente dejar la cadera rígida para tratar las secuelas de pacientes que habían tenido tuberculosis u otra causa de infección de cadera, o en trabajadores manuales, que cogían mucho peso, con artrosis de cadera. Al dejar la cadera sin juego se evitaban los dolores y los pacientes podían trabajar con alguna limitación, durante años gracias a esa fusión.
Estos pacientes tenían dificultades para sentarse con normalidad, para la higiene corporal, para entrar en un coche, para las actividades deportivas o para las relaciones sexuales, por la falta de movilidad de la cadera.
El problema aparecía a largo plazo. La cadera dejaba de doler, pero la ausencia completa de movilidad alteraba la marcha, la posición de la pelvis y la distribución de cargas, generando un deterioro progresivo en otras articulaciones (cadera del lado contrario, rodilla del mismo lado o del contrario) se desgastaban al tener que hacer más trabajo del normal.
Igualmente, la columna sufría porque la pelvis no trasmitía normalmente las cargas al tener la cadera rígida y los pacientes desarrollaban artrosis precoz de columna.
Los avances en las prótesis de cadera, con mejores materiales, mejores técnicas; y la demanda de los pacientes de mantener su movilidad y función lo más fisiológica posible ha hecho que la fusión de la cadera sea una técnica que casi no se utilice ya en nuestro medio, aunque se sigue utilizando en ocasiones o en otros países menos desarrollados. Sin embargo, muchos de los pacientes que sufrieron la fusión necesitan, por los motivos explicados a continuación, la operación para devolver la movilidad
¿Cuándo está indicada la cirugía de artrodesis de cadera a prótesis de cadera?
La cirugía de reconversión de artrodesis a prótesis está indicada cuando la cadera fusionada deja de ser una solución funcional y se convierte en el origen de un problema musculoesquelético mayor.
Las indicaciones más habituales son:
🟦 dolor lumbar o lumbosacro,
🟦 artrosis o dolor de la rodilla del mismo lado,
🟦 afectación de la cadera contralateral,
🟦 cojera moderada o intensa,
🟦 limitación importante para sentarse, vestirse o asearse,
🟦 discrepancia de longitud entre las piernas,
🟦 inestabilidad de la marcha,
🟦 pseudoartrosis dolorosa de una fusión previa,
🟦 o mala posición de la artrodesis.
También puede estar indicada en pacientes que necesitan una prótesis de rodilla y presentan una artrodesis de cadera que empeora de forma importante la biomecánica del miembro inferior.
La indicación no depende solo de una radiografía. Debe basarse en la relación entre dolor, limitación funcional, estado de otras articulaciones, expectativas del paciente y viabilidad reconstructiva real.
VÍDEO SOBRE LA DESARTRODESIS DE CADERA
Qué problemas puede producir una cadera fusionada durante años.
Una cadera artrodesada obliga al cuerpo a desarrollar compensaciones permanentes. La pelvis rota e inclina más de lo normal, la columna absorbe parte de la movilidad perdida y la rodilla y la cadera contraria soportan cargas añadidas durante cada paso.
A medio y largo plazo esto puede traducirse en:
» dolor lumbar persistente,
» artrosis precoz de columna,
» desgaste de la rodilla del mismo lado,
» deterioro de la cadera contraria,
» disminución de la velocidad de marcha,
» inestabilidad,
» cojera significativa,
» y limitación creciente en actividades básicas de la vida diaria.
Además, muchos pacientes tienen dificultad para sentarse con comodidad, entrar en un coche, realizar el aseo personal, practicar deporte o mantener una vida cotidiana más natural. En la consulta, no es raro que el motivo principal de la cirugía no sea ya el dolor directo de la cadera, sino el deterioro funcional global que la rigidez ha ido generando tras décadas de evolución.
Objetivos reales de la cirugía de artrodesis de cadera a prótesis.
Los objetivos principales de esta operación son:
💠 aliviar el dolor lumbar y de las articulaciones vecinas,
💠 recuperar movilidad en una cadera rígida,
💠 mejorar la marcha y la autonomía funcional,
💠 reducir o corregir la diferencia de longitud,
💠 facilitar sedestación, higiene y transferencias,
💠 mejorar el equilibrio pélvico,
💠 y conseguir una biomecánica más favorable para la pelvis, la columna y el miembro inferior.
No se trata solo de conseguir una buena radiografía o un movimiento articular aislado. El objetivo auténtico es mejorar la vida diaria del paciente y reducir las consecuencias que la rigidez prolongada ha provocado en su aparato locomotor.
¿Es una cirugía difícil?
Sí. Es una cirugía difícil, poco frecuente y claramente superespecializada.
Las razones son múltiples:
→ la anatomía suele estar alterada por la fusión,
→ puede haber cicatrices extensas y adherencias de cirugías previas,
→ en algunos casos las referencias anatómicas se han perdido,
→ la musculatura glútea puede estar muy atrófica,
→ el fémur puede presentar deformidades,
→ puede existir material de osteosíntesis antiguo,
→ y la corrección de longitud debe realizarse con mucha prudencia para evitar lesiones nerviosas por tracción.
Además, en casos con antiguas infecciones, fístulas o retracciones severas de tejidos blandos, el riesgo vascular y neurológico exige aún más experiencia y control intraoperatorio.
Planificación preoperatoria: una parte esencial de la cirugía.
En esta intervención, la planificación forma parte del tratamiento. Antes de operar, es imprescindible estudiar con detalle:
– La longitud de las extremidades.
No todos los acortamientos deben corregirse por completo. Hay que valorar cuánto se puede recuperar sin comprometer nervios y partes blandas.
– La oblicuidad de la pelvis.
La báscula pélvica condiciona la marcha, la posición funcional y el resultado final de la reconstrucción.
– La situación de columna, rodilla y cadera contralateral.
Estas articulaciones vecinas no solo justifican con frecuencia la indicación, sino que también condicionan la recuperación.
– El tipo de fusión.
Es importante distinguir si la fusión es intraarticular o extraarticular, porque eso modifica la dificultad técnica y la estrategia reconstructiva.
– La presencia de material previo.
En algunos casos hay placas, tornillos o clavos antiguos que deben retirarse antes de reconstruir la cadera.
– La musculatura glútea.
Su estado influye en la estabilidad, la fuerza abductora y la posible cojera residual.
– La necesidad de implantes especiales.
En muchos casos es aconsejable disponer de prótesis modulares, injertos óseos y planes alternativos intraoperatorios.
Qué puede mejorar después de la operación.
Cuando la indicación es correcta, la cirugía puede aportar una mejoría muy significativa.
Los cambios más relevantes suelen producirse en:
👉 dolor lumbosacro,
👉 movilidad de la cadera,
👉 calidad de la marcha,
👉 capacidad para sentarse y asearse,
👉 corrección de la diferencia de longitud,
👉 sensación de equilibrio corporal,
👉 y reducción del dolor en articulaciones vecinas.
Muchos pacientes refieren una mejora muy importante en aspectos cotidianos que habían llegado a asumir como inevitables: ponerse zapatos, entrar en el coche, dormir en determinadas posturas o moverse con menos esfuerzo.
Qué limitaciones hay que explicar con claridad.
Esta cirugía puede mejorar mucho la calidad de vida, pero exige un pronóstico prudente y honesto.
Los inconvenientes de una artrodesis de cadera a tener en cuenta son:
no equivale a una prótesis primaria normal,
no siempre se recupera una movilidad completa,
aumento de la rotación e inclinación pélvica: transferencia de cargas a la columna lumbosacra y articulaciones vecinas
reducción velocidad de deambulación
inestabilidad de la rodilla
diferencia de longitud de las extremidades. Puede persistir cierta cojera, moderada o intensa (>50%)
algunos pacientes seguirán necesitando bastón o apoyo,
la fuerza glútea no siempre se normaliza,
y si la rodilla ya está muy deteriorada, puede necesitar una prótesis posterior.
La satisfacción del paciente depende en gran medida de que entienda que esta operación busca mejorar una situación muy desfavorable, no transformar una cadera fusionada de larga evolución en una cadera completamente normal.
VÍDEO SOBRE LA TÉCNICA QUIRÚRGICA DE DESARTRODESIS DE CADERA PREMIADO POR LA ACADEMIA AMERICANA DE CIRUJANOS ORTOPÉDICOS
Este vídeo forma parte del Trabajo incluído en el catálogo de Formación Continuada de la AAOS. Educational Media.
Ver artículo completo:
Resultados y expectativas funcionales.
Los resultados de la conversión de artrodesis a prótesis suelen ser satisfactorios cuando el caso está bien indicado y la cirugía se lleva a cabo en un entorno de verdadera especialización. La mejoría del dolor lumbar y de la mecánica global de la pelvis es uno de los beneficios más constantes.
En cambio, los resultados funcionales dependen mucho del estado de la musculatura abductora, de la existencia de deformidades asociadas y del daño acumulado en otras articulaciones. Por eso, los resultados se parecen más a los de una cirugía de revisión compleja que a los de una prótesis primaria convencional.
La cirugía de artrodesis de cadera a prótesis de cadera pertenece al ámbito de la cirugía compleja de reconstrucción de cadera. No basta con experiencia general en prótesis de cadera. Es una intervención que exige criterio para indicar, capacidad de planificar escenarios intraoperatorios alternativos y dominio de la reconstrucción anatómica y biomecánica.
En este tipo de cirugía, la experiencia acumulada, las publicaciones científicas, la casuística real y la capacidad para anticipar complicaciones son factores especialmente importantes.
OTRAS PUBLICACIONES DEL DR. VILLANUEVA SOBRE LA DESARTRODESIS DE CADERA:
✴️ Trends in primary total hip arthroplasty in Spain from 2001 to 2008: Evaluating changes in
demographics, comorbidity, incidence rates, length of stay, costs and mortality
✴️ Trends in incidence and outcomes of revision total hip arthroplasty in Spain: A population based study
❓FAQ’s sobre la cirugía de artrodesis de cadera a prótesis.
¿Cómo sé si soy candidato a una prótesis después de una artrodesis de cadera?
La candidatura no depende solo de que la cadera esté fusionada, sino de si esa rigidez está generando una limitación funcional relevante y de si la reconstrucción puede hacerse con seguridad. Se valoran la posición de la artrodesis, el estado del hueso, la musculatura glútea, la diferencia de longitud, las cirugías previas y la situación de columna, rodilla y cadera contraria.
En general, puede estudiarse esta opción cuando la cadera rígida condiciona la marcha, dificulta actividades básicas o produce sobrecarga dolorosa en articulaciones vecinas.
¿Qué pruebas suelen ser necesarias antes de valorar esta cirugía?
Además de la exploración clínica, suelen ser necesarias radiografías específicas de pelvis, cadera y miembros inferiores para estudiar la posición de la fusión, la longitud de las piernas y el equilibrio global. En casos complejos puede solicitarse un TAC para analizar el hueso, el acetábulo, el fémur proximal o material quirúrgico antiguo.
También puede ser necesario valorar la columna lumbar, la rodilla o la cadera contraria si son zonas dolorosas o si condicionan la marcha.
¿Es mejor operar primero la cadera artrodesada o la rodilla si ambas duelen?
Depende de cada caso. Cuando la artrodesis de cadera altera de forma importante la biomecánica del miembro inferior, puede ser necesario resolver primero la cadera para mejorar la posición de la pelvis y la mecánica de la pierna antes de plantear una prótesis de rodilla.
Sin embargo, si la rodilla presenta un deterioro muy avanzado o es la principal causa de dolor, la estrategia puede cambiar. La decisión debe individualizarse con una planificación completa de cadera, rodilla y columna.
¿Qué factores influyen más en el resultado de la operación?
Influyen especialmente el tiempo que la cadera lleva fusionada, la posición de la artrodesis, la calidad de la musculatura abductora, la existencia de cirugías previas, la calidad ósea, la presencia de deformidades, el estado de la columna lumbar y el daño acumulado en rodilla o cadera contraria.
También es determinante la planificación quirúrgica y la experiencia del equipo en cirugía compleja de cadera, porque no se trata de una prótesis primaria estándar.
¿Cuándo no estaría indicada la conversión de una artrodesis a prótesis?
Puede no estar indicada si el riesgo quirúrgico supera claramente el beneficio esperable, si existe una infección activa, si la musculatura y los tejidos blandos no permiten una reconstrucción funcional razonable o si el estado general del paciente contraindica una cirugía mayor.
También debe ser prudente la indicación cuando las expectativas no son realistas, por ejemplo, si el paciente espera una movilidad completamente normal tras décadas de cadera fusionada.
¿La recuperación depende más de la cirugía o de los años que lleva la cadera rígida?
Depende de ambos factores. Una técnica quirúrgica correcta es esencial, pero el resultado también está condicionado por la adaptación que el cuerpo ha desarrollado durante años. La musculatura, la pelvis, la columna y la marcha han funcionado durante mucho tiempo sin movilidad de cadera, y necesitan un proceso progresivo de readaptación.
Por eso la recuperación no debe compararse con la de una prótesis primaria habitual. La rehabilitación y la reeducación de la marcha tienen un papel especialmente importante.
¿Qué debería preguntar en una segunda opinión antes de operarme?
Conviene preguntar si la cirugía es realmente viable en su caso, qué objetivos funcionales son razonables, qué riesgos específicos existen, cómo se manejará la diferencia de longitud, si puede persistir cojera, qué papel tienen la columna y la rodilla en los síntomas y qué experiencia tiene el equipo en este tipo de reconstrucción.
En una cirugía de esta complejidad, la segunda opinión no debe limitarse a confirmar si “se puede poner una prótesis”, sino a valorar si esa prótesis puede aportar una mejora funcional segura y realista.
Recomendaciones de lectura:
📌 Desartrodesis de cadera
📌 Técnica quirúrgica del Dr. Villanueva de la desartrodesis de cadera avalada por la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos
📌 La cadera rígida
▶️✴️ Testimonio de paciente: Desartrodesis de Cadera
▶️✴️ Testimonio de paciente: de Prótesis de Cadera y Desartrodesis
Artículo escrito y verificado por el especialista en traumatología Dr. Villanueva.
Es el primer Español premiado y reconocido por la Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos AAOS, por sus técnicas quirúrgicas.
Gracias por compartir:
