Lesiones
de los Meniscos.
TRAUMATÓLOGO DE RODILLA DR. VILLANUEVA
Las lesiones de los meniscos de la rodilla son una de las patologías traumatológicas más frecuentes, especialmente en deportistas. El Dr. Villanueva —traumatólogo de rodilla en Madrid, miembro de la AAOS desde 2004— explica qué son los meniscos, los 7 síntomas principales de su rotura, los distintos tipos de lesión y las opciones de tratamiento: desde el reposo hasta la sutura artroscópica o la meniscectomía parcial.
¿Qué es el menisco de la rodilla?
y cuál es su función.
El menisco de la rodilla es una estructura fibrocartilaginosa de forma semilunar situada entre el fémur y la tibia, dentro de la articulación de la rodilla. Sus funciones principales son:
💠 Congruencia articular: aumenta la superficie de contacto entre el fémur (redondeado) y la tibia (plana)
💠 Absorción de cargas: soporta aproximadamente el 40 % de la carga que recibe la articulación de la rodilla
💠 Estabilidad: actúa como cuña estabilizadora, especialmente importante cuando otros estabilizadores (ligamentos) están lesionados
💠 Lubricación: facilita la distribución del líquido sinovial en toda la articulación
Anatomía de los dos meniscos:
🟦 Menisco interno (medial) : forma de «C»; unido a la cápsula articular en toda su periferia y al ligamento colateral medial en su porción central — menos móvil, se lesiona más frecuentemente (relación 3:1 respecto al externo)
🟦 Menisco externo (lateral) : forma de «O» incompleta; más móvil (no se une al ligamento colateral lateral), por lo que tolera mejor los mecanismos de torsión
👉 Solo el tercio periférico del menisco está vascularizado e inervado. Los dos tercios internos carecen de vasos y nervios: no cicatrizan espontáneamente y no producen dolor directo (solo síntomas indirectos por alteración biomecánica).
Tipos de lesiones de los meniscos.
Existen dos grandes grupos según el mecanismo de producción:
🟦 Rotura traumática del menisco — propia de pacientes jóvenes. Se produce por un mecanismo de torsión forzada de la rodilla con el pie fijo en el suelo (giro brusco durante el deporte) o por una flexión extrema. Es la causa más frecuente de rotura meniscal en deportistas. Se asocia frecuentemente a lesión del ligamento cruzado anterior.
🟦 Rotura degenerativa del menisco — propia de pacientes mayores de 40-50 años. El menisco se va deteriorando con el tiempo por el uso repetido; cualquier gesto cotidiano (ponerse en cuclillas, girar) puede provocar una rotura en un menisco ya desgastado. Suele asociarse a signos de artrosis en la misma rodilla.
Rotura traumática del menisco.
Las roturas traumáticas de menisco se tratarán en función del área donde esté localizada la rotura. Si es en la zona, donde no hay apenas posibilidad de riego y de vascularización, se suele recortar o extirpar la parte que se ha dañado y que se está interponiendo y pellizcando y haciendo que nuestro paciente tenga fallos, dolor o pellizcamientos.
Sin embargo, cuando las roturas de menisco se localizan en la parte que tiene más riesgo, en la parte que es vascularizada, se intenta salvar el menisco con el objetivo de preservar la mayor parte de su función y prevenir el desarrollo de una artrosis con el transcurso de los años.
Entonces; dependiendo donde esté la lesión, se intenta reparar o bien se extirpa la parte que no tiene apenas posibilidad de cicatrización; en la parte más interior.
Pero, en general, las roturas traumáticas de menisco por el deporte de los pacientes jóvenes; cuándo dan una clínica o impotencia funcional; van a requerir la cirugía mediante artroscopia y suelen tener una recuperación muy rápida.
Cuando el menisco es joven es elástico y es una estructura que, cuando se rompe, provoca cuadros como dolor, pellizcamiento, fallo, bloqueo o pseudobloqueo de la rodilla, derrames, impotencia (sobre todo para hacer deporte) en los pacientes más jóvenes 20, 25, 30, 35 años.
La recupereración es un poco más lenta en aquellos casos en los que hay que hacer una resutura o reinserción del menisco e intentar preservarlo.
Aquí la cicatrización irá mas despacio, pero merecerá la pena pon el beneficio, a largo plazo, de preservar esa articulación y retardar el desarrollo de artrosis en nuestros pacientes.
Muchas de ellas no necesitan cirugía. A diferencia de las lesiones de menisco en las edades jóvenes; las lesiones de menisco traumáticas; las lesiones de menisco degenerativas, con frecuencia, asocian daño incipiente del cartílago; es decir; inicio del desgaste de la articulación de la rodilla o un inicio deartrosis.
Estas lesiones se pueden manejar con infiltraciones de ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas, suero autólogo condicionado, un protocolo de rehabilitación y, en la mayoría de los casos, en un porcentaje muy elevado, no van a necesitar la cirugía. Incluso muchas veces, la cirugía no está indicada porque, como el menisco ha perdido la elasticidad y es más frágil, más quebradizo, al cabo de unos meses se va a volver a romper en otro sitio.
Por lo tanto, hay que ser ya muy selectivo en la rotura degenerativa de menisco y no siempre ir directamente a hacer una artroscopia; sino intentar ofrecer primero a nuestros pacientes un tratamiento conservador que, en la mayoría de los casos será exitoso.
Rotura degenerativa de los meniscos.
Las lesiones degenerativas del menisco son aquellas que se producen en pacientes en edades medias de la vida: partir de los 45 50 a 60 años. En estos casos el menisco ya no tiene la misma elasticidad que a los 20 o 30 años.
Estas lesiones se producen por microtraumatismos repetidos; por un apoyo forzado; por un giro mal hecho; por una actividad o un apoyo que no asociamos a un impacto fuerte o a un traumatismo. Se producen porque el menisco ha perdido esa elasticidad que teníamos en los años más jóvenes de nuestra vida.
Estas lesiones, con frecuencia, cursan con un periodo de inflamación y de dolor agudo que dura un par de meses y, después, tienden a estabilizarse.
Muchas de ellas no necesitan cirugía. A diferencia de las lesiones de menisco en las edades jóvenes; las lesiones de menisco degenerativas, con frecuencia, asocian daño incipiente del cartílago; es decir; inicio del desgaste de la articulación de la rodilla o un inicio deartrosis.
Estas lesiones se pueden manejar con infiltraciones de ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas, suero autólogo condicionado, un protocolo de rehabilitación y, en la mayoría de los casos, en un porcentaje muy elevado, no van a necesitar la cirugía. Incluso muchas veces, la cirugía no está indicada porque, como el menisco ha perdido la elasticidad y es más frágil, más quebradizo, al cabo de unos meses se va a volver a romper en otro sitio.
Por lo tanto, hay que ser ya muy selectivo en la rotura degenerativa de menisco y no siempre ir directamente a hacer una artroscopia; sino intentar ofrecer primero a nuestros pacientes un tratamiento conservador que, en la mayoría de los casos será exitoso.
Tipos morfológicos de rotura.
💠 Rotura en asa de cubo : la más típica de los jóvenes; puede producir bloqueo articular
💠 Rotura radial o transversal : corta las fibras circunferenciales, afectando a la función de soporte de cargas
💠 Rotura horizontal o en clivaje : más frecuente en roturas degenerativas
💠 Rotura compleja : combinación de varios patrones; la más frecuente en meniscos degenerados
Por el trazo de fractura se pueden describir como:
🟨 Roturas radiales del menisco: el plano es vertical y se extienden desde el borde interno del menisco hacia su periferia.
🟨 Roturas Horizontales del menisco: con más frecuencia asociada a lesiones degenerativas de la rodilla, aparecen en pacientes más mayores, el plano es horizontal.
🟨 Roturas Oblicuas del menisco: De espesor total en dirección oblicua desde el borde interno hacia la periferia.
🟨 Rotura Longitudinal del menisco: Debido a traumatismos, es una rotura con plano vertical que puede afectar todo el espesor del menisco o sólo a parte del mismo. Su trazo es paralelo al borde del menisco y, cuando es casi completa se puede formar un fragmento inestable que se luxa y se interpone entre el fémur y la tibia e impide la extensión: rotura en asa de cubo.
🟨 Roturas Complejas o degenerativas del menisco: Generalmente en pacientes mayores, asociado a trastornos degenerativos, son roturas de trazos múltiples y complejos.
🟨 Menisco Discoideo: Entre las malformaciones congénitas destaca el menisco discoideo, que consiste en un menisco muy grande, que ocupa toda la superficie tibial en contacto con el fémur. Casi siempre afecta al menisco lateral.
Raramente, afecta al lado medial. Hay distintas clasificaciones, dependiendo de la forma. Watanabe clasifica el menisco discoideo en completo, incompleto y tipo ligamento de Wrisberg.
El menisco discoideo completo e incompleto varían en su grado de cobertura de la meseta tibial.
El tipo ligamento de Wrisberg es bastante normal en su forma, pero no hay ligamento coronario posterior. En su lugar, el menisco lateral se fija al ligamento menisco-femoral de Wrisberg.
El menisco discoideo puede considerarse una variante anatómica que es asintomático en la mayoría de los casos, hasta que se rompe y con la artroscopia se descubre su forma. Puede dar cuadros de resalte, con la flexo-extensión de la rodilla, en niños menores de 10 años. El síndrome de la rodilla en resorte se asocia generalmente a la variante de ligamento Wrisberg y suele presentarse en niños menores de 10 años. La falta de inserciones posteriores normales del menisco deriva en una subluxación que da lugar a un sensación de resorte, sobre la interlínea articular.
Causas de las lesiones de los meniscos de la rodilla.
Las lesiones meniscales pueden ocurrir a cualquier edad, pero las causas son algo diferentes entre los distintos grupos de edad.
En los pacientes más jóvenes, el menisco es una estructura bastante resistente y elástica y su lesión suele estar relacionada con alguna práctica deportiva. Las roturas del menisco en pacientes menores de 30 años generalmente son el resultado de un traumatismo importante, generalmente con un mecanismo de torsión de la rodilla.
En las personas mayores, el menisco se va degenerando, se va deshidratando, se vuelve más rígido, menos elástico, más frágil y, finalmente, menos resistente. Las roturas del menisco a estas edades pueden deberse a un traumatismo menor (por ejemplo, al levantarse de la posición de cuclillas). Son las llamadas roturas degenerativas.
El mecanismo de producción, la actividad del paciente y el estado del resto de la rodilla pueden condicionar que el abordaje de estas lesiones sea completamente diferente con respecto a los atletas más jóvenes. Al aumentar la edad de la población la prevalencia de roturas degenerativas (muchas veces con signos asociados de artrosis en la rodilla) aumenta, sin que esto signifique que haya que operar a todos estos pacientes.
En muchos casos, no se recuerda un traumatismo específico que haya roto el menisco.
Vídeo del Dr. Villanueva sobre las lesiones de menisco.
Mecanismos de lesión de los meniscos.
La lesión del menisco aparece como resultado una combinación de fuerzas: compresión, tracción, flexo-extensión de la rodilla junto con maniobras de rotación interna o externa forzadas, con la pierna apoyada en el suelo, a lo que se suma el peso corporal.
Hay dos formas principales de lesión de los meniscos de la rodilla:
- Traumatismo agudo sobre un menisco sano. El traumatismo, casual o deportivo, ha de tener la intensidad suficiente para dañar el menisco sano.
- Traumatismos de repetición sobre un menisco patológico afectado por una degeneración progresiva. Para producir la rotura puede ser suficiente con un apoyo forzado, un esfuerzo o un traumatismo leve sobre un menisco degenerado.
Se han postulado como factores predisponentes, que favorecen la ruptura, la insuficiencia muscular, la laxitud ligamentosa, las actividades laborales o deportivas que exigen posiciones forzadas en flexión (mecánicos, fontaneros, futbol, hockey, baloncesto, rugby….).
Un factor muy importante es el eje mecánico de las piernas. Si estas están desviadas en varo (en aro o en paréntesis “()” ) o en valgo (en “X”)
En estos casos, el peso de las extremidades no se reparte de forma proporcional entre los compartimentos externo e interno de la rodilla, favoreciendo momentos de excesiva presión sobre el menisco interno (piernas en arco o aro) o el externo (piernas en X).
Los traumatismos de rodilla repetidos, los deportes o esfuerzos violentos, la edad, la obesidad son factores que predisponen, de una forma u otra, a la rotura del menisco.
7 síntomas de la rotura de menisco de rodilla.
Los síntomas más frecuentes de la rotura de menisco son:
💠 1. Dolor en la interlínea articular medial o lateral de la rodilla (donde se palpa el borde del menisco)
💠 2. Derrame articular (hinchazón de la rodilla): aparece habitualmente horas después del traumatismo
💠 3. Rigidez y limitación de la flexión completa de la rodilla
💠 4. Bloqueo articular : la rodilla queda bloqueada en semiflexión; es el signo más específico de una rotura en asa de cubo con fragmento desplazado
💠 5. Crepitación o crujido al mover la rodilla
💠 6. Dolor al agacharse o ponerse en cuclillas
💠 7. Inestabilidad o «fallo» de la rodilla : especialmente al bajar escaleras o en terrenos irregulares
🫸 «En una rotura traumática aguda el derrame aparece en las primeras horas; en una rotura degenerativa crónica puede tardar días o ser mínimo. La exploración clínica es clave: maniobra de McMurray, de Apley, estrés en varo y valgo.» — Dr. Manuel Villanueva, traumatólogo de rodilla.
En los casos en que el fragmento roto es muy grande e inestable se puede producir un bloqueo real (el bloqueo real es cuando una estructura, un trozo de menisco en este caso, se interpone entre el fémur y la tibia, limitando su normal deslizamiento) y la rodilla no puede extenderse por completo porque el fragmento roto del menisco se interpone entre la tibia y el fémur.
Si los cuadros de inflamación son graves y continuados significa que existe inestabilidad e incongruencia articular, pudiendo asociarse un desgaste mayor del cartílago articular.
Si persiste la situación de derrame mantenido la rodilla puede perder arco de movimiento.
Diagnóstico de la rotura de menisco.
La sospecha diagnóstica de un traumatismo o lesión de los meniscos de rodilla es clínica.
🔸 Exploración clínica — maniobras de McMurray, Apley, Thessaly; alta sensibilidad y especificidad en manos expertas
🔸 Resonancia magnética (RMN) — prueba de elección; sensibilidad y especificidad > 90 %; permite ver el tipo, localización y extensión de la rotura
🔸 Radiografías simples — no muestran el menisco (tejido blando), pero valoran el eje, la línea articular y los signos de artrosis asociada
🔸 Artroscopia diagnóstica — en casos de discordancia clínico-radiológica; permite además el tratamiento en el mismo acto
Tratamiento de la rotura de menisco.
Las roturas pueden asentar en la zona periférica, la que tiene vascularización. Estas tienen un excelente pronóstico, pueden curarse y pueden, dependiendo del trazo, suturarse.
Las roturas situadas en la zona avascular no tienen posibilidades de curación y, generalmente, si son inestables, su tratamiento es la resección parcial del menisco, preservando tanto como sea posible para no alterar la estabilidad de la rodilla ni favorecer el desarrollo de fenómenos degenerativos.
Si la rotura del menisco es en una zona no reparable se resecará el fragmento.
En general se hará una meniscectomía parcial, con resección de los fragmentos inestables, tan económica como sea posible, salvando la mayor cantidad de menisco.
Tratamiento de la rotura del menisco medial y del menisco lateral.
Las roturas pueden asentar en la zona periférica, la que tiene vascularización. Estas tienen un excelente pronóstico, pueden curarse y pueden, dependiendo del trazo, suturarse.
Las roturas situadas en la zona avascular no tienen posibilidades de curación y, generalmente, si son inestables, su tratamiento es la resección parcial del menisco, preservando tanto como sea posible para no alterar la estabilidad de la rodilla ni favorecer el desarrollo de fenómenos degenerativos.
Por el trazo de fractura se pueden describir como:
Roturas radiales del menisco: el plano es vertical y se extienden desde el borde interno del menisco hacia su periferia.
Roturas Horizontales del menisco: con más frecuencia asociada a lesiones degenerativas de la rodilla, aparecen en pacientes más mayores, el plano es horizontal.
Roturas Oblicuas del menisco: De espesor total en dirección oblicua desde el borde interno hacia la periferia.
Rotura Longitudinal del menisco: Debido a traumatismos, es una rotura con plano vertical que puede afectar todo el espesor del menisco o sólo a parte del mismo. Su trazo es paralelo al borde del menisco y, cuando es casi completa se puede formar un fragmento inestable que se luxa y se interpone entre el fémur y la tibia e impide la extensión: rotura en asa de cubo.
Roturas Complejas o degenerativas del menisco: Generalmente en pacientes mayores, asociado a trastornos degenerativos, son roturas de trazos múltiples y complejos.
Menisco Discoideo: Entre las malformaciones congénitas destaca el menisco discoideo, que consiste en un menisco muy grande, que ocupa toda la superficie tibial en contacto con el fémur. Casi siempre afecta al menisco lateral.
Raramente, afecta al lado medial. Hay distintas clasificaciones, dependiendo de la forma. Watanabe clasifica el menisco discoideo en completo, incompleto y tipo ligamento de Wrisberg.
El menisco discoideo completo e incompleto varían en su grado de cobertura de la meseta tibial.
El tipo ligamento de Wrisberg es bastante normal en su forma, pero no hay ligamento coronario posterior. En su lugar, el menisco lateral se fija al ligamento menisco-femoral de Wrisberg.
El menisco discoideo puede considerarse una variante anatómica que es asintomático en la mayoría de los casos, hasta que se rompe y con la artroscopia se descubre su forma. Puede dar cuadros de resalte, con la flexo-extensión de la rodilla, en niños menores de 10 años. El síndrome de la rodilla en resorte se asocia generalmente a la variante de ligamento Wrisberg y suele presentarse en niños menores de 10 años. La falta de inserciones posteriores normales del menisco deriva en una subluxación que da lugar a un sensación de resorte, sobre la interlínea articular.
Si la rotura del menisco es en una zona no reparable se resecará el fragmento.
En general se hará una meniscectomía parcial, con resección de los fragmentos inestables, tan económica como sea posible, salvando la mayor cantidad de menisco.
Rotura meniscal y resección. Las zonas internas no tienen vascularización y no suelen ser reparables
La remodelación se hará dejando un perfil de menisco lo más parecido al normal, sin zonas angulosas que favorezcan nuevos pinzamientos o roturas.
Si la rotura se encuentra en una zona suturable, se realiza una sutura en lugar de resecar el fragmento roto.
Respecto al menisco discoideo si este se descubre por una RMN realizada por otra causa no se trata, se considera un hallazgo y ya hemos resaltado que se operan pacientes y no resonancias.
Si el menisco discoideo se ha roto y es sintomático se hace una resección parcial y se regulariza, siguiendo los patrones descritos de remodelación e intentando evitar la meniscectomía total.
❓ FAQ’s sobre las lesiones de los meniscos de la rodilla.
¿Cuánto tiempo dura la recuperación de una sutura de menisco artroscópica?
La recuperación tras una sutura meniscal es significativamente más larga que tras una meniscectomía: habitualmente entre 3 y 4 meses para actividades cotidianas normales, y entre 4 y 6 meses para retorno deportivo de bajo impacto. Los deportes de alto impacto o de pivote (fútbol, baloncesto, esquí) no se autorizan antes de los 6 meses. La zona de sutura necesita tiempo para vascularizarse y cicatrizar correctamente. Durante las primeras 6 semanas se limita la flexión y se evita la carga completa.
¿Una rotura de menisco puede curar sola sin cirugía?
Depende del tipo y la localización. Las roturas en la zona periférica vascularizada (tercio externo) tienen cierto potencial de cicatrización espontánea, especialmente si son de trazo longitudinal. En roturas degenerativas estables en pacientes de mediana edad, el tratamiento conservador (reposo, fisioterapia, infiltraciones) frecuentemente es suficiente. En roturas traumáticas en la zona avascular (tercios internos), no existe posibilidad de curación espontánea, aunque pueden volverse asintomáticas si el fragmento es estable.
¿Puede volver a romperse el menisco después de la sutura artroscópica?
Sí. La tasa de re-rotura tras sutura meniscal oscila entre el 15-25%. Los factores de riesgo incluyen: retorno deportivo precoz (antes de los 6 meses), inestabilidad del LCA no corregida, morfología de rotura desfavorable (asa de cubo de gran tamaño) y pobre vascularización de la zona suturada. Si la re-rotura ocurre en la misma zona, la segunda opción generalmente es la meniscectomía parcial, ya que una segunda sutura tiene resultados inferiores.
¿Qué es el menisco discoideo y cuándo requiere cirugía?
El menisco discoideo es una variante congénita —más frecuente en el menisco externo— en la que el menisco tiene forma de disco completo que cubre toda la meseta tibial. En la mayoría de los casos es asintomático (hallazgo casual en RMN). Solo requiere tratamiento cuando se rompe y produce síntomas: dolor lateral, derrame, bloqueo o el característico resalte al flexionar la rodilla. La cirugía consiste en remodelarlo artroscópicamente (saucerización), no en extirparlo.
¿Cuándo está contraindicada la cirugía artroscópica de menisco?
La meniscectomía artroscópica no está indicada en roturas degenerativas estables sin inflamación activa y sin cuerpo libre, especialmente si la rodilla ya tiene signos radiológicos de artrosis. Los estudios METEOR y ESCAPE han mostrado que en estos pacientes la cirugía no aporta beneficio superior al tratamiento conservador a los 2 años. También está contraindicada ante riesgo anestésico elevado, infección activa en la rodilla o lesión articular tan difusa que la extirpación del fragmento no cambiaría el pronóstico funcional.
¿Por qué la rodilla «falla» al bajar escaleras cuando hay una rotura de menisco?
Hay dos mecanismos. El más frecuente es el reflejo antiálgico: el cerebro evita el apoyo en la posición que produce dolor (flexión de rodilla con carga), lo que se traduce en una traición de la pierna. El segundo mecanismo es el verdadero bloqueo mecánico: cuando un fragmento meniscal inestable (especialmente en roturas en asa de cubo) migra al compartimento central al flexionar la rodilla, interfiere físicamente con el deslizamiento femoral. Este segundo tipo requiere cirugía urgente.
¿La rotura de menisco siempre produce derrame articular?
No siempre y no con la misma intensidad. Las roturas traumáticas agudas suelen producir derrame horas después del traumatismo (hemartros o sinovitis reactiva). Las roturas degenerativas crónicas pueden cursar con derrame mínimo o ausente, especialmente en fases estables. El grado de derrame refleja más la reactividad del tejido sinovial que la gravedad de la rotura. Un derrame persistente más de 2-3 semanas sugiere que el fragmento roto está activamente irritando la sinovial.
¿Se puede volver a correr y hacer deporte de impacto tras una meniscectomía parcial?
Sí, en la mayoría de los casos. Tras una meniscectomía parcial sin artrosis significativa, el retorno al running y al deporte de impacto es posible entre las 4 y 8 semanas, una vez recuperado el arco de movimiento completo y el tono muscular del cuádriceps. Sin embargo, la extirpación de tejido meniscal aumenta el estrés sobre el cartílago articular a largo plazo: con mayor cantidad de menisco resecado, mayor riesgo de artrosis futura.
¿El menisco resecado puede regenerarse o sustituirse por un implante?
El tejido meniscal resecado no se regenera espontáneamente. En meniscectomías amplias (más del 50% del menisco) en pacientes jóvenes, existe la opción del trasplante meniscal: un menisco de donante (aloinjerto) implantado artroscópicamente. Solo indicado en pacientes jóvenes con articulación sin artrosis en los que la pérdida de menisco genera síntomas incapacitantes. Las prótesis meniscales sintéticas (como la prótesis Actifit) son otra alternativa en casos seleccionados.
¿Qué relación hay entre la rotura de menisco y el desarrollo de artrosis de rodilla?
La relación es directa y bien documentada. El menisco actúa como distribuidor de cargas: cuando falta tejido meniscal (por resección o rotura con fragmento inestable), las cargas se concentran en un área menor del cartílago articular, aumentando el estrés mecánico y acelerando su desgaste. Los estudios de seguimiento a largo plazo muestran que la meniscectomía total incrementa el riesgo de gonartrosis hasta en un 50-70% a los 20 años. La meniscectomía parcial también aumenta el riesgo, aunque en menor medida.
IR A:
Artículo escrito y verificado por el especialista en traumatología Dr. Villanueva.