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FRACTURA DE LA COLA DEL QUINTO METATARSIANO | LESIONES DE TOBILLO Y PIE

El quinto metatarsiano es el que sufre con mayor frecuencia la fractura aguda, pero no es el único.

El primer metatarsiano o el segundo también pueden romperse en actividades deportivas.

Esta lesión es relativamente común en el fútbol, futbolistas renombrados como  Beckham, Xabi Alonso, Sergio García, Messi, Marcelo o Wayne Rooney son ejemplos conocidos de víctimas de esta lesión, que debemos recordar no es exclusiva de este deporte. Otros deportistas de élite, como Pau Gasol, también han sido intervenidos de fractura de la cola del quinto metatarsiano.
Dependiendo del mecanismo, el quinto metatarsiano puede romperse en diferentes puntos: en la base, en la tuberosidad posterior o cola del metatarsiano, en la diáfisis, en el cuello o en la cabeza.

CLASIFICACIÓN DE FRACTURAS | FRACTURA DE LA COLA DEL QUINTO METATARSIANO

Las fracturas de la base de la cola del quinto metatarsiano, que son las más comunes en deportistas, se clasifican en:

Clasificación de Torg de las fracturas proximales del quinto metatarsiano.

Tipo I, extendiéndose hasta la articulación metatarso-cuboidea;

Tipo II, metafiso-diafisaria,

Fractura de Jones; Tipo III: diafisaria, distal a la zona más avascular.

Lesiones Pie y Tobillo. Lesión del Quinto Metatarsiano por el especialista en lesiones deportivas Dr. Manuel Villanueva
Lesiones Pie y Tobillo. Lesión del Quinto Metatarsiano por el especialista en lesiones deportivas Dr. Manuel Villanueva

1.    Fracturas de la tuberosidad (tipo I):Se sitúan proximales a la articulación entre el cuarto y el quinto metatarsiano. Son fracturas por avulsión (de un fragmento de la base o de la cola del quinto metatarsiano), producidas por tracción del fascículo lateral de la fascia plantar, que se inserta en la base del quinto metatarsiano, cuando se produce una torcedura en inversión del pie, estando más cuestionado, en el momento actual, el papel del tendón peroneo corto en su mecanismo de producción.

2.    Fracturas de la unión metafisodiafisaria (tipo II):Es la fractura de Jones, quien la describió en 1902, cuando el mismo presentó una fractura igual a esta mientras bailaba. Se producen por un traumatismo indirecto, por un apoyo del peso del cuerpo en la parte distal del metatarsiano, estando el pie en inversión y flexión plantar del tobillo. Se sitúa a la altura de la articulación entre el cuarto y el quinto metatarsiano, entre las inserciones del peroneo lateral y el peroneo tercero (a unos 2 cm de la punta).

3.    Fracturas distales a la articulación intermetatarsiana (tipo III):Son fracturas de estrés de la diáfisis proximal del quinto metatarsiano. Son menos comunes y se presentan, principalmente, en deportistas. La presentación clínica de estas fracturas es muy variable, dependiendo de la fase de evolución (ver más adelante fracturas de estrés).

TRATAMIENTO DE LA FRACTURA DE LA COLA DEL QUINTO METATARSIANO

Fractura de la Cola del Quinto Metatarsiano Tipo I. Fracturas de la tuberosidad

Estas fracturas presentan un pronóstico excelente. El tratamiento inicial consiste en un vendaje o férula de yeso posterior si hay mucho dolor y tumefacción. Se autoriza pronto la marcha según tolerancia. Suelen curarse en mes y medio, aproximadamente.

Solamente en algunos casos en los que la línea de fractura se extiende a la articulación con el cuboides y existe desplazamiento puede ser necesario el tratamiento quirúrgico, siendo la síntesis dependiente del tamaño y conminución del fragmento. Ocasionalmente, si la fractura no se une y persiste el dolor, puede optarse, transcurrido un tiempo, por extirpar el fragmento roto.

Fractura de la Cola del Quinto Metatarsiano Tipo II. Fracturas de la unión metafisodiafisaria

Las fracturas agudas se tratan con inmovilización de la pierna y del pie (yeso suropédico, ortesis) y descarga de 6 a 8 semanas.

En los deportistas de élite, el tratamiento de elección para la fractura de la cola del quinto metatarsiano es el quirúrgico con excelentes resultados en más del 95% de los casos; porque en los casos en los que se trata con inmovilización sin intervención la probabilidad de aparición de una nueva fractura en el mismo lugar, pasados unos meses, es de alrededor del 30%-60%.

Este consiste en sintetizar o fijar la fractura con un tornillo. La cirugía se hace bajo control de rayos-x, de forma percutánea o mínimamente invasiva, con una incisión de unos milímetros a un centímetro, para dañar menos las estructuras.

Se puede optar por un tornillo canulado de acero o de titanio de 4.5 mm de diámetro, con cabeza, con excelentes resultados en muchas publicaciones en la literatura médica. Dependiendo del canal y el tamaño del metatarsiano se pueden utilizar tornillos canulados más gruesos, de 6 y 7 mm de diámetro.

Lesiones Pie y Tobillo Quinto Metartarsiano Dr. Manuel Villanueva


Entre los posibles problemas de estas fracturas figuran que la cabeza del tornillo moleste en la inserción del tendón peroneo lateral corto y del fascículo lateral de la fascia o que el diseño del tornillo o la técnica quirúrgica o la calidad del hueso no faciliten un agarre óptimo y al final el hueso no se cure. Los tornillos de acero no permiten hacer resonancias magnéticas.

Por ello, otros autores consideran que el tratamiento de elección es un tornillo de titanio, de rosca completa, de diseño cónico y sin cabeza. Estos tornillos de compresión sin cabeza tienen algunas ventajas, como es el hecho de reducir las posibles molestias ocasionadas por la cabeza del tornillo de diseño convencional (estos tornillos pueden ser enterrados en el hueso con más facilidad para que no provoque roce con el tendón del peroneo) o las ventajas mecánicas del diseño cónico de rosca completa o la mayor flexibilidad del titanio. En una reciente investigación del Hospital for Special Surgery de Nueva York, publicada en el American Journal of Sports Medicine, se constata que al añadir a la síntesis concentrado autólogo de médula ósea (células madre) se acelera la reparación de la fractura, aunque no se eliminan del todo los retardos de consolidación ni las refracturas. El tiempo promedio para volver a correr en las fracturas de Jones, con estos tratamientos, oscila entre las 6-8 semanas, y el plazo para la reincorporación deportiva completa oscila entre 8-12 semanas.

Un factor importante es que la longitud el tornillo sea menor del 50-60% de la del metatarsiano, para prevenir distracción de la fractura y otras complicaciones.

Algunos autores recomiendan mantener el tornillo al menos hasta que el paciente deje la práctica deportiva puesto que también es alto el número de refracturas tras la retirada del mismo, por esto también se buscan tornillos que puedan dejarse enterrados en el hueso, sin que causen problemas, para no tener que retirarlos y asumir nuevos riesgos.

Fractura de la Cola del Quinto Metatarsiano Tipo III: Fracturas de estrés de la diáfisis:El tratamiento depende del tiempo de evolución y del aspecto radiológico en estos casos. En las fracturas agudas el tratamiento ortopédico con inmovilización y descarga 6-8 semanas obtiene por regla general buenos resultados.

Lesiones Pie y Tobillo Quinto Metartarsiano Dr. Manuel Villanueva

Técnica de fijación de la fractura de la base del quinto metatarsiano.