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Fractura de estrés del sacro:
causas, síntomas y tratamiento.

TRAUMATÓLOGO DE RODILLA DR. VILLANUEVA

La fractura de estrés del sacro es una lesión poco frecuente, pero puede ser muy limitante y de recuperación lenta si no se identifica a tiempo. Su principal dificultad es clínica: muchas veces produce un dolor glúteo o lumbar bajo que se confunde con una ciática, una sobrecarga muscular o un dolor inespecífico de la pelvis.

Aunque no es una fractura tan habitual como otras lesiones por estrés del pie o la tibia, puede aparecer tanto en deportistas sometidos a cargas repetitivas como en pacientes con osteoporosis o con alteraciones del metabolismo óseo.

En este artículo explicamos qué es una fractura de estrés del sacro, por qué se produce, qué síntomas suele provocar, cómo se diagnostica y cuál es el tratamiento más razonable en cada fase.

¿Qué es la fractura de estrés
del sacro?

La fractura de estrés del sacro consiste en una fisura o fractura pequeña en el hueso sacro, la estructura triangular situada en la base de la columna vertebral que conecta con la pelvis.

Desde el punto de vista biomecánico, el sacro transmite las cargas de la columna hacia la pelvis a través de la articulación sacroilíaca. Esta zona soporta fuerzas importantes de impacto, tensión y cizallamiento. Cuando la carga repetida supera la capacidad de adaptación del hueso, puede aparecer una fractura por estrés.

A diferencia de una fractura traumática aguda, aquí el problema no suele deberse a un golpe único, sino a la acumulación progresiva de microdaño óseo. El estrés repetitivo en el sacro debilita gradualmente el hueso y puede provocar la fractura, como en triatletas, corredores de fondo u otras disciplinas. Aunque menos común que otras fracturas por estrés, como las del pie o la tibia, puede ser igualmente debilitante y de lenta recuperación. Se asocia con deportes de alta exigencia, como el triatlón, las carreras de fondo o en pacientes con problemas de osteoporosis.

La hipersensibilidad del hueso es el hallazgo clínico más frecuente en las fracturas de estrés del sacro y de la sínfisis púbica. Ocasionalmente puede existir enrojecimiento, edema o engrosamiento perióstico en la zona de fractura. En pacientes que no son deportistas puede haber, en las edades medias, signos de esclerosis en la sínfisis del pubis, pero no alteraciones en la articulación sacroilíaca, asociación que se ha visto ligada a los casos con fracturas de estrés.

¿Por qué se produce la fractura de estrés del sacro?

La fractura por estrés del sacro suele aparecer cuando coinciden varios factores:

💠 carga repetitiva sobre la pelvis y la articulación sacroilíaca
💠 aumento brusco del volumen o de la intensidad de entrenamiento
💠 recuperación insuficiente entre sesiones
💠 alteraciones de la estabilidad lumbo-pélvica
💠 fragilidad ósea por osteoporosis o trastornos del metabolismo óseo

En deportistas, el mecanismo más habitual es el sobreesfuerzo repetido.  El triatlón es, desde Sidney 2000, un deporte olímpico. Esta disciplina predispone a las fracturas de estrés del sacro. En general estas fracturas se asocian con alteraciones de la articulación sacroilíaca. El sobreesfuerzo de entrenar y completar triatlones, o su máxima expresión, la prueba de Ironman, lleva al límite de la resistencia nuestro organismo y nos predispone a sufrir fracturas de estrés.

En pacientes no deportistas, especialmente de más edad, puede existir un componente de insuficiencia ósea o fragilidad del hueso.

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¿En qué deportistas o pacientes es más frecuente?

La fractura de estrés del sacro puede verse en distintos perfiles, pero es más habitual en:

▶️ corredores de fondo
▶️ triatletas
▶️ jugadores de fútbol o baloncesto
▶️ deportistas con grandes volúmenes de impacto o cambios de dirección
▶️ mujeres con entrenamiento intenso
▶️ pacientes con osteoporosis
▶️ personas con alteraciones del metabolismo óseo

También puede aparecer después de periodos de reposo prolongado, por ejemplo tras vacaciones, una lesión previa o una parada del entrenamiento. En la fase de readaptación, si el retorno a la carga es demasiado rápido, el hueso puede no haber remodelado adecuadamente y hacerse más vulnerable.

Clínica o síntomas de la fractura de estrés del sacro de la cadera.

La clínica puede ser engañosa. En muchos casos, el paciente no refiere un dolor óseo muy preciso, sino un cuadro progresivo y poco específico. El cuadro puede ser anodino y sólo tener hipersensibilidad con la palpación o con el esfuerzo físico.

Al inicio, el dolor suele aparecer con la actividad. Si el paciente continúa entrenando o no se descarga a tiempo, puede progresar hasta molestar también en reposo o con actividades cada vez menos exigentes.

Los síntomas más frecuentes son:

🔹 dolor en la zona glútea
🔹 dolor lumbar bajo
🔹 dolor que puede irradiarse y simular una ciática
🔹 dolor inguinal en algunos casos
🔹 molestias al correr, saltar o hacer ejercicio
🔹 hipersensibilidad local con la palpación o con el esfuerzo físico

 

Causas y factores de riesgo de la fractura por estrés del sacro.

Como hemos dicho, las causas de la fractura por estrés del sacro pueden variar, pero generalmente están asociadas con actividades que ejercen una carga repetitiva en el área del sacro. Algunos de los factores de riesgo comunes incluyen:

 

  1. Deporte de alto impacto: Los deportes que implican correr, saltar o cambios rápidos de dirección pueden aumentar el riesgo de fractura por estrés del sacro. Esto incluye deportes como el atletismo, el fútbol, el baloncesto y el ballet, entre otros.
  2. Entrenamiento intenso: Un aumento repentino en la intensidad o la duración del entrenamiento puede sobrecargar el sacro, aumentando el riesgo de fractura por estrés.
  3. Desequilibrios musculares: La debilidad o el desequilibrio en los músculos que rodean el sacro y estabilizan la pelvis pueden contribuir a una mayor tensión en el hueso, predisponiendo a la lesión.
  4. Osteoporosis – alteraciones del metabolismo óseo: La debilidad ósea debido a la osteoporosis puede aumentar el riesgo de fractura por estrés en cualquier parte del cuerpo, incluido el sacro.

¿Por qué se confunde con una ciática o con una sobrecarga?

Porque la fractura de estrés del sacro no siempre produce un cuadro típico de fractura. En la práctica, puede parecer:

🟦 una ciática
🟦 un síndrome del piramidal o del glúteo profundo
🟦 una sacroileítis
🟦 una sobrecarga muscular glútea
🟦 una causa inespecífica de dolor de cadera o pelvis

Precisamente por eso, la sospecha clínica es tan importante. Si no se piensa en esta lesión, el diagnóstico puede retrasarse varias semanas.

Diagnóstico de la fractura de estres del sacro.

El diagnóstico de las fracturas de estrés del sacro comienza con la sospecha clínica; fundamental al ser un cuadro poco frecuente fuera del ámbito deportivo.

La gammagrafía guarda correlación con la fase de reparación de la lesión, pero no da el diagnóstico ni la localización precisa, para lo cual la prueba de elección puede ser el TAC o escáner.

Diagnóstico diferencial de la fractura de estres del sacro.

El diagnóstico diferencial se hará con las causas de dolor de cadera, el síndrome del piramidal o del glúteo profundo u otras causas de irritación del nervio ciático, sacroileítis asociadas o no a enfermedades reumáticas y la fractura de estrés de la sínfisis del pubis o del hueso iliaco.

El diagnóstico de las fracturas de estés del sacro y la sínfisis púbica se realiza con la sospecha clínica más el TAC o escáner y RMN, en ciertos casos. En algunos casos sólo la gammagrafía muestra un aumento de actividad.

Se ha demostrado que los pacientes que tenían lesiones por estrés del pubis, con imágenes radiológicas de esclerosis, erosiones, también tenían alteraciones de la articulación sacroilíaca, erosiones, esclerosis y osteofitos.

Algunos pacientes tenían avulsiones corticales en la inserción del recto interno o gracilis.

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Tratamiento de la fractura de estrés del sacro.

En la gran mayoría de los casos, el tratamiento de las fracturas de estrés sacro y sínfisis púbica suele ser conservador, lo que incluye reposo, modificaciones en la actividad y terapia física. Dependiendo de la gravedad de la lesión, es posible que se requiera el uso de muletas o dispositivos de soporte para ayudar en la recuperación. Los analgésicos y antiinflamatorios pueden recetarse para controlar el dolor y la inflamación.

El objetivo es descargar la zona, controlar el dolor, permitir la consolidación ósea y corregir los factores que hayan favorecido la lesión.

Tratamiento conservador
Suele incluir:

✅ reposo relativo
✅ modificación de la actividad deportiva
✅ fisioterapia orientada al control lumbo-pélvico y a la readaptación
✅ muletas o dispositivos de descarga si el dolor es importante
✅ analgésicos o antiinflamatorios según el caso
✅ corrección progresiva de la técnica y de las cargas

La mayoría de estas fracturas curan sin complicaciones en unas 6 a 8 semanas, aunque la recuperación completa puede variar según el perfil del paciente, la carga previa y la existencia o no de fragilidad ósea.

Excepcionlamente, algunas fracturas de estrés tienen elevado riesgo de no curar o tardar mucho en hacerlo de forma espontánea, por lo que está indicada la operación.

→ La rehabilitación es una parte crucial del proceso de recuperación y puede incluir ejercicios de fortalecimiento muscular, estiramientos y técnicas de corrección de la postura para prevenir futuras lesiones.

→ La magnetoterapia puede ayudar a acelerar la recuperación de la fractura de estrés del sacro y reducir el dolor.

→ Se debe descartar (generalmente con unos análisis de sangre suele valer) o tratar cualquier alteración del metabolismo óseo que pudiera haber favorecido el cuadro.

Es importante seguir las recomendaciones del médico y del fisioterapeuta para garantizar una recuperación completa y evitar la recurrencia de la fractura.

Vuelta al deporte o a la actividad física.

La vuelta al ejercicio no debe decidirse solo por la imagen, sino por la evolución clínica. En la fase subaguda, el dolor y la tolerancia funcional suelen orientar mejor que la persistencia de cambios radiológicos.

Durante la recuperación, muchos deportistas pueden mantener parte de su forma física con actividades de menor impacto, como:

▶️ bicicleta
▶️ natación
▶️ carrera en agua
▶️ ejercicios sin carga dolorosa

La progresión debe hacerse por fases, evitando un retorno brusco al volumen de entrenamiento previo.

Tratamiento y prevención de la fractura de estrés del sacro

¿Hace falta operar una fractura de estrés del sacro?

Lo habitual es que no. La cirugía es excepcional y solo se valora en determinados casos con mala evolución, alto riesgo de retraso de consolidación o circunstancias clínicas concretas.

Importancia de estudiar la salud ósea.

En pacientes no deportistas, en personas con recaídas o en quienes presentan una lesión con escasa carga aparente, conviene estudiar si existe:

🟪 osteoporosis
🟪 déficit de calcio o vitamina D
🟪 alteraciones del metabolismo óseo
🟪 otros factores que reduzcan la resistencia del hueso

Corregir estos problemas no solo ayuda a la curación actual, sino que reduce el riesgo de nuevas fracturas por estrés.

Prevención de la fractura de estrés del sacro.

La prevención se basa en una combinación de control de cargas, mejora biomecánica y salud ósea.

Las medidas más importantes son:

» evitar incrementos bruscos de intensidad o duración del entrenamiento
» prevenir el sobreentrenamiento
» alternar distintos tipos de ejercicio para distribuir cargas
» fortalecer abdomen, lumbares y pelvis
» corregir desequilibrios musculares
» vigilar la pisada y posibles diferencias de longitud entre piernas
» corregir problemas de columna o de control lumbo-pélvico
» prevenir déficits de calcio y vitamina D
» respetar los tiempos de descanso y recuperación

En pacientes que vuelven a entrenar después de una lesión o de un periodo largo de reposo, la readaptación debe hacerse de forma progresiva, por semanas, alternando fases de aumento de carga con otras de descarga para permitir la remodelación del hueso.

❓ FAQ’s Fractura de estrés del sacro.

¿Qué es una fractura de estrés del sacro?

Es una fisura o fractura pequeña del hueso sacro que aparece de forma gradual por acumulación de cargas repetitivas o por fragilidad ósea. No suele deberse a un traumatismo único, sino a microdaño progresivo.

¿Qué síntomas produce una fractura de estrés del sacro?

Lo más frecuente es el dolor glúteo o lumbar bajo relacionado con la actividad física. A veces también puede simular una ciática, causar dolor inguinal o dar una sensación de sobrecarga muscular persistente.

¿Cómo se diagnostica una fractura de estrés del sacro?

El diagnóstico parte de la sospecha clínica. Para confirmarlo suelen utilizarse pruebas de imagen como el TAC o la resonancia magnética, según cada caso.

¿Cuánto tiempo tarda en curar una fractura de estrés del sacro?

En muchos casos, la consolidación clínica se produce en unas 6 a 8 semanas, aunque el tiempo total de recuperación puede variar según el tipo de paciente, la gravedad de la lesión y la evolución funcional.

¿Siempre hay que dejar de hacer deporte?

Hay que suspender o modificar la actividad que agrava la lesión. Durante la recuperación, muchos deportistas pueden mantener parte de su condición física con ejercicios de bajo impacto que no aumenten el dolor.

¿Puede deberse a osteoporosis?

Sí. En algunos pacientes, especialmente fuera del contexto deportivo, la fractura de estrés del sacro puede relacionarse con osteoporosis o con alteraciones del metabolismo óseo.

osteopatía del pubis anatomía de la cadera y pelvis

Artículo escrito y verificado por el especialista en traumatología Dr. Villanueva.


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