banner-lesiones-deportivas. traumatología y medicina deportiva

ENFERMEDAD DE DUPUYTREN | LESIONES DE MANO Y MUÑECA

La enfermedad de Dupuytren consiste en una retracción de la fascia palmar que impide el normal deslizamiento de esta sobre la piel de la palma de la mano. De forma progresiva se van retrayendo ambas estructuras y, posteriormente, los tendones flexores de la mano.

ETIOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD DE DUPUYTREN

La causa es desconocida aunque se puede relacionar con algunas enfermedades como la diabetes, la epilepsia (el consumo de fenitoina), o el alcoholismo. Se cree que es una enfermedad hereditaria, o con algún componente familiar. Es excepcional en la raza negra. Afecta más frecuentemente a hombres que a mujeres y es más común a partir de los 40 años de edad.

La enfermedad de la Peyronie o incurvación del pene (ver Urología Dr. Peinado), y la Fibromatosis Plantar o Enfermedad de Ledderhose, se asocian también a la enfermedad de Dupuytren .

En el origen de la enfermedad de Dupuytren hay una transformación de fibroblastos de colágeno tipo I, sin capacidad contráctil, a miofibroblastos que forman colágeno tipo III, que tiene capacidad contráctil.

La enfermedad se inicia con unos nódulos y va progresando hacia la formación de cuerdas o bridas pretendinosas que van retrayendo o encogiendo la articulación metatarso-falángica, primero, y luego la articulación interfalángica. Los más afectados son los dedos 4º y 5º. En un tercio de los casos, la enfermedad de Dupuytren afecta a un solo dedo, en otro tercio afecta a dos dedos y en otro tercio a más de dos dedos.

Fases de la enfermedad

La cirugía está indicada cuando el paciente tiene dolor por uno de los nódulos, cuando tiene una retracción de la articulación metatarso-falángica que le impide poner la mano plana sobre la mesa, o cuando tiene una retracción de la articulación interfalángica proximal.

El grado de retracción, principalmente el flexo de la articulación interfalángica proximal, es el factor pronóstico fundamental.

Dupuytren 4 y 5 dedos de la mano. Imposibilidad de poner la mano plana sobre la mesa

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DE LA ENFERMEDAD DE DUPUYTREN

La cirugía abierta de la enfermedad de Dupuytren puede consistir en la fasciectomía selectiva (extirpación de la fascia enferma) o la fasciotomía percutánea (corte de la fascia para conseguir la extensión).

La fasciectomía abierta selectiva consiste en la extirpación de la fascia enferma.

Se hace con isquemia, exige abrir la piel, dar puntos, disecar los nervios y los vasos extirpar el tejido fibroso enfermo. Puede ser necesario, cuando el dedo está muy retraído, hacer Z-plastias o colgajos para aumentar la longitud de la piel y que no se abra al extender el dedo. En algunas ocasiones en que la enfermedad ha recidivado puede ser necesario hacer injertos de piel.

Puede ser necesario realizar una liberación de la placa volar, si existe una rigidez en flexión de la articulación interfalángica proximal que no se puede reducir.

La complicación más importante en la cirugía abierta de la enfermedad de Dupuytren es la lesión neurovascular y la recidiva que ocurre aproximadamente en un 50 % de los casos a los 15 años de evolución.

Fasciotomía abierta. Abordaje quirúrgico abierto.

 

La fasciotomía percutánea a ciegas consiste en cortar la brida, pero tiene el peligro de dañar las estructuras nerviosas o vasculares.

La fasciotomía o destrucción de la brida con “colagenasa” se ha puesto de moda en los últimos años. Consiste en inyectar una toxina que destruye el tejido de la brida y unas horas después estirar el dedo y romper este tejido. Las complicaciones, como la apertura de la piel, son frecuentes y su uso se restringe a cuerdas muy visibles, palpables y en zonas de poco riesgo.

Esta limitación viene dada por no usar el ecógrafo para seleccionar el punto de inyección.

CIRUGÍA ULTRAMÍNIMAMENTE INVASIVA DE LA ENFERMEDAD DE DUPUYTREN

La fasciotomía ecoguiada ultramínimamente invasiva consiste en cortar las bridas bajo visión directa con el ecógrafo, con una incisión de 1 mm, usando un bisturí especial o el bisel de una aguja. Con el ecógrafo evitamos dañar los nervios, el tendón y los vasos.

A diferencia de la colagenasa el resultado es inmediato, se estira el dedo al instante. Se puede hacer con anestesia local y sin isquemia (sin dejar la mano sin riego).

La ecografía permite también hacer la liberación de la placa volar, de la articulación interfalángica proximal, con anestesia local.

En los casos más graves, para evitar complicaciones de la piel, se puede hacer en 2 o 3 etapas, todas ellas ambulatorias, complementándolas con fisioterapia.